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House of cards, comunicación y poder

por Cultura de Comunicación

#SistemaPodrido, #NoHayPolíticosDecentes o #LaCorrupciónHechaPartido…Cada día Twitter y otras redes sociales son cuna de “trending topics” relacionados directa o indirectamente con la actividad política y sus quehaceres y, dado que está en nuestro día a día, no cabe duda de que el cine y las series tenían que hacerse eco.

Este es el caso de House of Cards,  una producción de la BBC protagonizada por Kevin Spacey y dirigida por David Fincher, que narra las tramas políticas y sociales que se viven dentro de la casta política estadounidense  por el acceso de un congresista a la Casa Blanca. Un propuesta narrativa que  se acerca a nuestros tiempos con guiños y referencias a temas actuales como son la corrupción, las redes clientelares, tráfico de influencias, las filtraciones a la prensa…etc.

Particularmente, en lo referente  a la prensa y la comunicación, la apuesta del director es muy atrevida por no decir que sexualmente explícita. Un retrato de los periodistas actuales que buscan reconocimiento de manera maquiavélica. Una relación entre la prensa y la política que rebasa los límites establecidos y nos enseña a seres humanos egoístas y retorcidos. La cara más negra de las personas y aquellas cualidades que nunca enseñaríamos a nuestros hijos. No obstante, en la serie se utiliza con una naturalidad conmovedora que hace cómplice a un espectador, que, al mismo tiempo, funciona como un interventor cuando Frank Underwood ( el protagonista interpretado por Spacey) atraviesa la cuarta pared y se dirige a nosotros.

¿Cuál es el leitmotiv o el objetivo principal de Underwood? El de todos nuestros políticos de cabecera, llegar a ser presidente del gobierno. Y para ello su arma principal es la comunicación.

UNA COMUNICACIÓN QUE CONVIENE ANALIZAR DESDE UNA PERSPECTIVA AMPLIA PARA COMPRENDER LAS INTERRELACIONES ENTRE LOS PERSONAJES Y QUE SE REPRESENTA EN VARIOS NIVELES:

1-      Como ya comentamos el uso de la prensa no es solo fraudulento sino que se convierte en fundamental para desarrollar la trama de toda la primera temporada. Conocemos a Zoe Barnes, una periodista de tres al cuarto que se embarca en una relación sórdida con el protagonista para alcanzar sus propósitos. Ambos son víctimas de sus ansias de poder  y reconocimiento usando el sexo como moneda de cambio y la comunicación en prensa como su bien más preciado.

2-      La comunicación familiar. Underwood y su esposa y Claire (Robin Wright) mantienen amplias y filosóficas conversaciones bajo las cuales solo subyace el egoísmo de ambos y la idea del “cueste lo que cueste”. Una pareja que comparte cada susurro y se esconden otros tantos para aprovechar cuanto puedan uno del otro.

3-      La comunicación entre partidos. Lo que yo denominaría una piscina llena de cerdos.  Unos opinan una cosa, hasta que dejan de opinarla, porque cierto partido establece una serie de reuniones con determinadas empresas que financian al partido adversario y les obligan a votar a favor o en contra de una u otra ley. Leyes cuyo contenido, tal y como se demuestra en la serie, realmente no importa, solo las consecuencias a nivel de votación y escaños en el congreso remueven las tripas de los personajes. Como os decía, muy actual.

4-      La comunicación con el espectador. La ruptura de la cuarta pared que comentábamos y que hace que sepamos en todo momento lo que ya intuíamos, lo macabro del protagonista y los razonamientos que aporta para ratificarlo al espectador.

5-      La comunicación con la sociedad. Viendo la serie, parece que los ciudadanos somos piezas de ajedrez movidas al antojo de palabrejas y promesas que caen en saco roto.

Al hilo de este último punto  he encontrado un post  muy interesante de María Eugenia Fernández,  sobre la comunicación política y del cual quisiera compartir con vosotros unos cuantos tips sobre las reglas en comunicación política:

- Empatiza con tu público: no importa lo pulido o no que esté tu discurso, si tus simpatizantes no te creen estás en un callejón sin salida. Define tu personaje, gánate la confianza de tu público con todo lo que digas haciendo que suene sincero y creíble. 

- “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Mirar a los ojos y soltar todo lo que llevas dentro para que te crean. En este punto yo añadiría el tema de la “pose”. Evitar poses altivas o que las cámaras te pillen en cualquier gesto o situación indeseable son solo dos de las “imágenes” que pueden dañar la reputación de un político. 

- Fingimos lo que somos, seamos lo que fingimos. Todo parece lo que es pero nada es lo que parece, vivimos de “puertas para afuera” y desconocemos el entramado político pero,  igual que en la vida real, la estrategia, la manipulación e incluso las muertes  nos harían entender el carácter político. 

- “La política que no sale en los medios de comunicación, no existe”. La cruda realidad, no importa lo bueno que seas o cuánto hayas hecho por tu comunidad, si la gente lo desconoce, es una inversión inútil. 

- No confundir la oratoria con la política. Conmover o persuadir a las masas no es fácil y parecer seguro de uno  mismo mucho menos. En el caso de esta serie Frank lo hace natural, o eso parece, porque dentro de su naturalidad siempre se esconde una cara B que no muestra ni siquiera a su esposa.

Como podéis ver, puede dar mucho de sí. La suma de COMUNICACIÓN, POLÍTICA y las ASPIRACIONES HUMANAS  hace de esta serie una ilustración muy próxima a la realidad de todos aquellos que en algún momento habéis escrito un hashtag con la palabra #indignado. Una vez más la comunicación, sea a través del medio que sea, nos convierte en actores de la realidad, partícipes de nuestro sistema y al mismo tiempo víctimas del escarnio de unos pocos. Todo eso, y mucho más.

Fotogramas de House of Cards Fotogramas de House of Cards